Quién es Carmen Sallés

VIC Siglo XIX

 VIC Siglo XIX

Carmen Sallés y Barangueras nace el 9 de abril de 1848, en Vic, España.

Sus padres se llamaban José Sallés y Vall y Francisca Barangueras y de Planell. Le dieron una sólida formación cristiana, cuya nota característica fue un amor filial a la Virgen María. Por línea paterna heredó el sentido de la honradez y la responsabilidad en el trabajo, el amor a la justicia, junto a una honda sensibilidad amasada de ternura, cariño y cercanía.

Por línea materna heredó un fuerte sentido religioso para ver a Dios en la vida, que cuida de sus criaturas con amor providente. De ella aprendió a buscar siempre la voluntad de Dios, a trascender la vida y a la vez a ser artífice de paz y reconciliación entre los hermanos.

 

VIC Siglo XIX

MANRESA. Colegio de
la Compañía de María

Era la segunda de diez hermanos. Sus primeros años de vida fueron de mucho sacrificio, vida de austeridad y renuncia. Eran tiempos difíciles de revueltas sociales, donde el hambre y los apuros económicos iban a la par. En su familia numerosa vio cómo sus padres se sacrificaban  para dar una educación y una cultura a sus hijos. En plena revolución industrial, su padre hubo de buscar un medio de vida,  y condujo la familia a Manresa.

Sus padres la llevaron al Colegio de la Compañía de María y allí aprendió oraciones que se quedaron grabadas en su mente y tradiciones que marcaron su vida posterior.

Cuando tenía 6 años se promulgó el Dogma de la Inmaculada Concepción el 8 de Diciembre de 1854. Carmeta vivió intensamente este acontecimiento, con toda la población.

Un año mariano clave en su vida fue el de 1858. El 11 de Febrero se aparece la Virgen en Lourdes a Bernardette y trae la confirmación en sus labios del dogma definido. Este año tuvo lugar la peregrinación familiar a Montserrat y fue también el de su Primera Comunión, momento en el que dijo a Jesús que sería toda para Él. Apuntaba ya la vocación religiosa y en Montserrat dejó a los pies de María esa determinación. Así, ya desde aquellos momentos, su vida quedó consagrada al Señor a través de María.

 

En una época en que la mujer pasaba de la tutela paterna a la del marido, fue prometida en matrimonio a un joven manresano, lo que supuso para ella la necesidad de luchar para seguir el camino que se había trazado. Logró romper el compromiso e ingresó en el noviciado de las Adoratrices, que se dedicaban a la recuperación de mujeres marginales, por la delincuencia o la prostitución. Su inquietud y su capacidad de razonamiento la llevaron a preguntarse cómo habrían sido aquellas mujeres si la sociedad les hubiese dado otras oportunidades. Decidió entonces dedicar la vida a la formación de la mujer, para que pudiera ocupar en la sociedad el lugar que le correspondía, en cualquier clase social en que se encontrase.

"Adelante, siempre adelante. Dios Proveerá"